CCOO pide la readmisión de un periodista del Ayuntamiento de Alboraya despedido por ser pareja de una concejal

Ene
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Noticias Alboraya - El despido ha sido declarado improcedente y provoca un gasto de unos 30000 euros a los vecinos del municipio. CCOO considera que se está encubriendo una decisión arbitraria con un despido improcedente. El sindicato exige que se asuma la readmisión del trabajador durante el Pleno municipal del próximo jueves, que tratará este caso.
CCOO ha pedido la readmisión de un trabajador del Ayuntamiento de Alboraya al que el alcalde de la localidad, Manuel Álvaro, despidió por ser pareja de una concejal de la oposición política. El despido de fecha 31 de julio ha sido declarado improcedente por el juzgado de lo social número 7 de Valencia. El coste de la indemnización, los salarios de tramitación, seguridad social y trámites adjuntos, costará al Ayuntamiento alrededor de unos

30.000 euros, además de lo que pudiera resultar de otra demanda que el trabajador tiene pendiente de juicio.

El motivo del despido fue confirmado en el juicio, celebrado el día 18 de octubre, por un concejal de la oposición socialista citado en el mismo, a quien previamente el alcalde había manifestado que echó al trabajador porque era pareja de la concejal del Bloc en el consistorio. El otro testigo que no llegó a intervenir en el juicio, el portavoz del partido Ciudadanos por Alboraya, también confirma este extremo.

El trabajador venía ejerciendo como redactor del Periòdic d’Alboraya, de titularidad municipal, desde hacía más de seis años, aunque en ninguno de los contratos temporales y prórrogas firmados en el Ayuntamiento y dos empresas municipales se le reconocía la categoría de redactor, y nunca llegó a ser indefinido, a pesar del tiempo continuado de trabajo ejercitando la misma función. El alcalde argumentó para la finalización de su contrato que “los trabajos de elaboración y confección del libro ‘Alboraya, cultura y fiestas’, habían finalizado, a pesar de que la tarea del trabajador era desde el principio el periódico municipal.

La sentencia reconoce que se ha producido “una sucesión empresarial”; que algunos de los contratos no identificaban con precisión y claridad la obra, por lo que se ha de presumir que “se concertaron por tiempo indefinido”. La comunicación de fin de contrato firmada por Álvaro, “carece de causa legal y ha de estimarse que constituye un despido, que ha de ser declarado improcedente”, según la sentencia.
CCOO pide al alcalde de Alboraya, Manuel Álvaro, que reconozca que se equivocó al despedirlo y recuerda que esta sentencia es un paso más hacia la dignificación de la profesión periodística, ya que, aunque el trabajador estuvo contratado como “ayudante del gabinete de prensa, auxiliar de redacción o auxiliar administrativo”, sus funciones eran las de redactor, y también, por tanto, su sueldo había de ser el de redactor, como finalmente se ha reconocido.

Igualmente, tal y como confirma la sentencia, “la empresa ha contratado a otra persona, que desempeña las funciones que realizaba el demandante”. El proceso de contratación de esta persona se produjo mientras se estaba despidiendo al demandante.

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