La Federación Nacional de Profesionales del Desarrollo Local elige a Javier González como nuevo presidente.

Nov
30

Noticias Benetússer - El pasado sábado día 24 de noviembre se celebró en Medina del Campo (Valladolid) la Asamblea en la que el valenciano Javier González Cardona fue elegido presidente de la Federación Nacional de Profesionales del Desarrollo Local (FEPRODEL). Javier González, que desarrolla su labor profesional en el Ayuntamiento de Benetússer y desde hace dos años también ejerce como presidente de la Asociación de Agentes de Desarrollo Local de la Comunitat Valenciana (ADLYPSE), asume la presidencia estatal con un claro objetivo: la unión de todas las asociaciones autonómicas en un proyecto común, para consolidar un modelo socioeconómico basado en el desarrollo local y seguir dignificando el trabajo desempeñado por los profesionales en este ámbito. Este hecho se produce en un momento clave para la nueva definición de las políticas activas de empleo en nuestro país.
 
En este contexto, las acciones llevadas a cabo por los profesionales del desarrollo local en los municipios españoles están propiciando la creación de entornos innovadores que favorecen la interacción de los agentes económicos y sociales locales a través de redes de cooperación entre las empresas y las organizaciones públicas y privadas que actúan en el territorio. Estas actuaciones están permitiendo aprovechar el potencial de desarrollo endógeno existente en nuestros municipios y originan la articulación de redes institucionales de carácter nacional e internacional que  propician el intercambio de innovación y buenas prácticas.
 
Todo ello nos sitúa en una realidad que contribuye notablemente a incrementar los niveles de empleo y está permitiendo mejorar la calidad de vida de la ciudadanía. Sin embargo, todavía estamos lejos como profesionales de alcanzar el reconocimiento social y político que sería deseable.
 
La Federación Nacional de Profesionales del Desarrollo Local pretende propiciar las condiciones necesarias que permitan la consolidación y transferibilidad de buenas prácticas en materia de desarrollo local. Para ello es clave facilitar al máximo las relaciones entre las diferentes administraciones públicas, otorgando mayores competencias a los municipios y fomentando la creación de redes territoriales de profesionales del desarrollo local.