El fiscal solicita seis años de prisión para la secretaria del Ayuntamiento de Torrevieja, Pilar Vellisca, por los supuestos delitos de falsificación de documentos públicos e infidelidad en su custodia, según consta en el informe de conclusiones provisionales del Ministerio Público.
En este informe se acusa a Vellisca de un supuesto delito de prevaricación, por lo que piden ocho años de inhabilitación especial para desempeñar empleo o cargo público.
La acusación pública imputa al ex concejal de Personal Antonio Hodar, al jefe del Servicio de Urbanismo, Santiago Romero y al oficial de Policía Local, Manuel Antonio López Vera los supuestos delitos de falsificación de documentos públicos y prevaricación. Por ambos delitos, pide para cada uno cuatro años de prisión, multa de 12 meses a razón de 12 euros de cuota diaria y 12 años de inhabilitación especial para ejercer empleo o cargo público.
El caso se remontan a 2000, cuando el policía local Ricardo Morer presentó una querella contra la secretaria municipal por un supuesto delito de prevaricación, infidelidad en la custodia de documentos y falsificación de documento oficial en las oposiciones para la provisión de dos plazas de oficial de Policía en régimen de promoción interna.
Las pruebas del concurso tuvieron lugar en marzo de 2000 y formaban parte del tribunal calificador la secretaria municipal y otros cinco miembros, entre ellos el ex concejal del PP, Antonio Hodar. Fuentes cercanas al caso explican que, antes del examen, Vellisca anunció que tenía que ausentarse del tribunal y que no podría calificar el ejercicio, pero señaló que lo hicieran los cinco miembros restantes al entender que existía quórum suficiente.
Al parecer, la secretaria dejó preparadas y firmadas cuatro actas que contemplaban los cuatro posibles resultados, debiendo ser rellenada solo una y las tres restantes destruirse al finalizar el ejercicio. Tras la prueba del 6 de marzo, el hermano del denunciante, Julio Morer, superó el examen pero no el opositor Santiago Cabrera, firmándose el acta correspondiente, a excepción de la secretaria municipal, que lo había dejado rubricado en calidad de feudataria del tribunal.
Dos días después, la secretaria convocó de nuevo a los miembros del tribunal para calificar el ejercicio, pasando Santiago Cabrera de ser suspendido a apto.